Geobiología de Resonancia - La ciencia del hábitat sano

En los últimos años son cada vez más frecuentes las informaciones que apuntan hacia la posible nocividad para la salud humana de la llamada “contaminación electromagnética”.

Tradicionalmente han existido personas que, en diferentes culturas y regiones del mundo y en todas las épocas, han sabido detectar las zonas de la tierra más o menos favorables para vivir o construir una casa. Desde el antiguo Feng-Shui y los zahoríes, hasta los modernos radiestesistas y geobiólogos, todos se han dedicado, con diferente grado de especialización, a contribuir al bienestar humano en cuanto a la relación con el entorno y a la ubicación de su hogar o lugar de trabajo.

Hoy en día existen nuevos retos dentro de las ciencias del hábitat, ya que, además de las tradicionales energías ambientales y terrestres, el ser humano ha creado un nuevo modelo de espacio, transformando  completamente la energía del mismo, primero a través de la electrificación, más tarde con la incorporación de las señales de radiofrecuencia (TV, radio, radar..., etc), y en los últimos años mediante la implantación de la telefonía móvil y los sistemas “sin hilos” (microondas, bluetooth, wireless, GSM, UMTS, 3G..., etc). Si bien el avance técnico nos ha traído enormes ventajas y debe continuar, la realidad biológica es que nuestro organismo difícilmente se ha podido adaptar a todos estos cambios.

Parece ser que estas radiaciones no afectan por igual a toda la población y ciertamente que desde la comunidad científica se sigue apoyando la teoría de que la salud humana no se ve afectada por los campos electromagnéticos. De cualquier manera, el nivel de sensibilidad electromagnética pudiera depender de factores genéticos, alimentarios, edad, tiempos e intensidad de exposición... Puedo decir, que gracias a mi trabajo como terapeuta natural y con los medios de estudio de los que dispongo en mi práctica diaria, he comprobado que la mayoría de la población muestra una cierta incidencia de lo que llamo  bioestrés electromagnético.

La GEOBIOLOGIA DE RESONANCIA presenta soluciones destinadas a limitar la incidencia en el campo bioenergético de la llamada contaminación electromagnética y lo hace a través de los dispositivos móviles resonantes.

DISPOSITIVO RESONANCIA BIOENERGÉTICA  – La solución al bioestrés electromagnético

El dispositivo de Resonancia Bioenergética genera una matriz espacial esférica de gran tamaño. Dentro de esta matriz, la contaminación electromagnética es tratada con una serie de frecuencias sutiles. El objetivo de este tratamiento bioenergético es que los campos electromagnéticos (dentro de la esfera que genera el dispositivo)  sean asimilados adecuadamente por nuestro organismo. Este dispositivo es el fruto final de más de 10 años de investigación dentro de la bioenergética y la geobiología. Es una herramienta  avanzada y versátil para la creación dinámica de espacios sanos desde el punto de vista electromagnético. Trabaja desde lo que algunos llaman la matriz sutil de la realidad, el nivel cuántico de la existencia.

El DISPOSITIVO se comercializa bajo la forma de una chapa metálica de pequeño tamaño, con una anilla de acero para poderla colgar del llavero (normalmente estamos a menos de 20 metros de nuestras llaves ya que las llevamos donde vamos), de esta forma siempre estaremos dentro de una “esfera segura”, cuyo tamaño es de 20 a 22 metros de radio en todas direcciones generada por el dispositivo (40 - 44 metros de diámetro). Este alcance no se ve limitado por paredes u otras estructuras físicas. La medalla lleva un tratamiento especial y exclusivo de Resonancia Bioenergética que hace que quede “impregnada y programada” para cumplir su fin. Tiene una vida virtualmente ilimitada.